martes, 27 de septiembre de 2011

Que triste es vivir con cuidado.

Que triste que es no tener en la vida motivo ni motivación.

Que triste es vivir con trabas, cuidándonos de nada, con miedo del sentido mismo de la vida que es SENTIR.

Que triste poner peros, pedir “no sientas”, rechazar cariño por no animarse a darlo, que triste no tener tiempo para el placer ni para el amor, y mas triste es no darse ese lugar.

Que triste la autosuficiencia, la omnipotencia, que triste es el maltrato y la falta de respeto... Que triste es “tener que ganarse el respeto” por vivir en un mundo de irrespetuosos, privándonos de muchos placeres de la vida.

Que triste ser cobarde y hablar de valentía, que triste odiar en los demás nuestros propios defectos, que triste pasar culpas propias.

Que triste no decir la palabra AMOR porque resulta "peligrosa".

Que triste la estrategia, la no-espontaneidad, que triste andar cuidándose de que decir, que triste producir que la gente se este cuidando de que decirnos.



Q lindo es no tener miedo a sentir, que lindo es tener 45 golpes y seguir tirandose a la pileta, que lindo vivir el día a día con ganas de que pase lo que tenga que pasar, que lindo vivir con la motivación de tener un motivo, una pasión, alguien que te hace latir mas fuerte el corazón, que lindo no tener miedo a decir palabras de amor...

Que lindo la independencia, que lindo librarse del “todo lo puedo”, que lindo poder decir “no te metas en mi vida” sin culpa y que HERMOSO que nadie se meta en tu vida aunque cuesten algunas distancias.



Lo que también debería aprender, es que no puedo enseñarle a nadie mas que a mi misma a ser un poco más valiente.

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